HAMMER 1970 96 minutos |
SCARS OF DRACULA (LAS CICATRICES DE DRÁCULA)
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Director : Interpretes : Dennis Waterman Christopher Matthews Patrick Troughton Michael Gwynn Guión : John Elder Fotografía : Moray Grant Música: |
Se iniciaba la década que supondría el fin de la Hammer, y ese hecho era algo que todos preveían. La misma productora de esta película, Aida Young, declaró: "Era el principio del fin y todo el mundo lo sabía." El guión de LAS CICATRICES DE DRÁCULA es uno de los peores de todo el ciclo. John Elder (el pseudónimo con que el productor Anthony Hinds firmaba sus guiones) nunca tuvo la maestría del irrepetible Jimmy Sangster, pero, en esta ocasión, tocó fondo (aunque el inepto de Don Houghton alcanzaría cotas más bajas con sus lamentables guiones para los dos últimos Dráculas de la productora). |
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Aquí el protagonista, Simon (Dennis Waterman), parte en busca de su desaparecido hermano, Paul, un juerguista tarambana, que ha tenido que huir de la ciudad por un asunto de faldas. Le acompaña su novia, aunque el afecto de la chica parece que se lo disputan ambos hermanos. |
| En el castillo de Drácula encuentran al sirviente del conde (que otra vez se llama Klove) que enseguida reconoce a la muchacha como el rostro que figura en el retrato que llevaba el difunto Paul. |
| Simon es un absoluto ignorante en temas de vampirismo, por lo que tendrá que ser adoctrinado y guiado por un sacerdote local, sacerdote que será asesinado por un murciélago-vampiro que en la película parece desempeñar la función de correveidile de Drácula, manteniéndolo informado con sus graznidos de lo que ocurre en el pueblo. | ![]() |
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En la batalla final, el conde será destruido por un oportuno rayo que envolverá su cuerpo en llamas. La película, de todos modos, no es absolutamente despreciable. Pose algunos -pocos- buenos momentos gracias a que su director, el veterano Roy Ward Baker, parece que fue el que más en serio se tomó el rodaje. |
| Destaquemos las escenas en que Drácula trepa por los muros para llegar a su cripta, que carece de puertas y a la que sólo se puede acceder por un ventanal elevado. También hay algunas asociaciones visuales interesantes, como la que enlaza las gotas de sangre que manchan los cirios con las velas rojas que alumbran una sala donde se está celebrando una fiesta. |
| E incluso el aspecto violento de la trama se acentúa en escenas como el descubrimiento de Paul atravesado por un gancho de carnicero o el descuartizamiento del cadáver de la mujer-vampiro (escena que, por cierto, fue eliminada por la censura española de la época). El problema es que el incremento de momentos violentos es a menudo muy gratuito y afecta al propio Drácula. | ![]() |
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Contrariamente al personaje creado por Stoker, aquí el conde es un sádico que apuñala a su amante por acostarse e intentar vampirizar a Paul y que azota constantemente a su criado -incluso en una escena lo marca con un hierro al rojo vivo- sin que venga a cuento o exista suficiente justificación para tanta sevicia. |
| Otros aspectos a tener en cuenta: la película es la primera de la serie que no enlaza con las anteriores (aquí Drácula en revivido en su cripta por el vampiro del que ya hemos hablado derramando sangre humana sobre sus cenizas). | ![]() |
| La relación de Klove con la protagonista femenina intenta evocar el tópico de la bella y la bestia, pero es algo que chirría lamentablemente en la película. |
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Vuelven a aparecer (¿marca de fábrica?) la taberna del pueblo, el tabernero malcarado que quiere echar a los protagonistas y los parroquianos asustadizos. En las primeras escenas vemos como estos "pacíficos" lugareños prenden fuego al castillo de Drácula, de hecho en la película se hace alusión varias veces a los efectos devastadores del incendio, pero jamás vemos sus secuelas, pues el mobiliario y la decoración parecen intactos. |
| Y un momento a retener: cuando Drácula ataca a Paul, poco antes de acuchillar a la vampira, se puede apreciar que el actor lleva como único atuendo unos coquetones "slips" rojos que no parecen ser muy adecuados a la época en que transcurre la acción (algo que no era tan extraordinario en la productora: en THE VAMPIRE LOVERS se advertían, bajo el camisón de Ingrid Pitt, unas sucintas bragas del año 1970). | ![]() |
| Película, en suma, que evidencia la decadencia, la falta de ideas nuevas y el progresivo desinterés de la Hammer por la calidad de sus productos. Inferior a los primeros Dráculas de esta compañía inglesa, pero bastante mejor que ese par de mediocridades que dirigió posteriormente Alan Gibson. |
FILMOGRAFÍA DEL CONDE DRÁCULA |