HAMMER 1971 95 minutos |
LUST FOR A VAMPIRE
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Director : Interpretes : Mike Raven Barbara Jefford Michael Johnson Helen Christie Pippa Steel David Healy Guión : Tudor Gates Fotografía : David Muir Música : Harry Robertson Productor : Harry Fine |
La Hammer hubiera querido una secuela de THE VAMPIRE LOVERS nada menos que con Terence Fisher, Peter Cushing e Ingrid Pitt. No pudo ser. El director aún no se había recuperado del todo de las heridas provocadas por un accidente, Cushing renunció porque la enfermedad de su mujer se había agravado (moriría ese mismo año), la señorita Pitt iba a protagonizar COUNTESS DRACULA, que se rodaría prácticamente al mismo tiempo que la película que aquí nos ocupa, y la productora tenía prisa por presentar la nueva entrega protagonizada por Carmilla, pues la anterior había sido un éxito y había que estrenar el filme antes de que el público se hubiera olvidado de su precedente. ¿Habría sido LUST FOR A VAMPIRE una buena película (al menos mejor de lo que fue) si hubieran participado todos ellos? Posiblemente sí, pero dejemos de especular sobre lo que pudo ser para centrarnos en lo que realmente se filmó.
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Al comienzo de la cinta vemos una extraña ceremonia que se asemeja a una misa negra: la sangre de una muchacha sacrificada cae sobre las cenizas contenidas en un ataúd (como ven, la resurección de Carmilla no es, precisamente, muy original). |
| Richard Lestrange, un escritor, es el nuevo profesor de una escuela de señoritas que está cerca del castillo Karnstein (¡menuda despensa para la vampira!) y en seguida se enamora de Mircalla. | ![]() |
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El propietario de la escuela, el señor Barton, un experto en temas ocultos, tiene la sospecha de que una de sus alumnas es una vampira, aunque no se sabe de quién se trata. Una cita nocturna con Mircalla para intentar conseguir información sobre el tema será letal para él. |
| Las muertes se suceden, no sólo en el internado sino también en el pueblo cercano. | ![]() |
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Lestrange comienza a sospechar de Mircalla, pero los aldeanos toman la iniciativa; éstos prenden fuego al castillo de los Karnstein y la muchacha se nos revela como Carmilla, la vampira, quien suplica a Lestrange que se una a ella en la eterna vida de los no-muertos, pero una estaca desprendida del tejado en llamas atraviesa su corazón. En la escena final, vemos al conde y a la condesa Karnstein atrapados entre las llamas. |
| Mucho menos violenta que su predecesora (apenas un par de estacas clavándose en los cuerpos) y con un menor grado de erotismo directo, más bien insinuaciones: baños a la luz de la luna, cuchicheos en las habitaciones, besitos adolescentes (si ustedes conocen las fotos -y las películas ¡qué horror!- de David Hamilton pueden hacerse una idea). | ![]() |
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La cinta se resiente de las débiles actuaciones de Yutte Stensgaard y Ralph Bates, de la secuencia onírica (colorista, abstracta y algo ridícula) y, sobre todo, de la inclusión de una canción pop, STRANGE LOVE, como concesión al (mal) gusto de la época. |
| Añadamos también que Mike Raven, el conde Karnstein, era la apuesta de la Hammer como alternativa a Christopher Lee, pero el actor fue doblado en el filme -¡y eso que provenía del mundo de la radio y se ganaba la vida gracias a su voz!- lo que provocó que se sintiera insultado y humillado y acabara aquí su relación con la productora. Lee seguía sin tener a quien ceder el cetro de rey de los no-muertos. | ![]() |