- 1972 Gran Bretaña 85 minutos |
SON OF DRACULA (YOUNG DRACULA)
|
||
Director : Interpretes : Harry Nilsson Rosanna Lee Guión : Jay Fairbank Fotografía : Norman Warwick |
Esta película es una confusa y totalmente equivocada mezcolanza de terror, comedia y rock'n'roll, que no satisfizo ni a los amantes del cine ni a los seguidores de los cantantes Nilsson y Ringo Starr. Nilsson interpreta al Count Downe (lo pongo en inglés para que capten el chiste), hijo del ya fallecido conde Drácula, que llega a Londres para ser coronado Rey de Ultratumba en el momento en que Merlín (R. Starr) disponga. La coronación tendrá lugar el Museo de lo Oculto, donde moran sus futuros súbditos. |
| Mientras duerme, Downe ve a una mujer
rubia que lo llama; cuando se acerca a ella, su crucifijo le quema la mano. Al despertar
de su sueño, el conde descubre una marca en forma de cruz en su mano. No sabemos muy bien
por qué razón, Downe le dice a su criado, Brian, que ha decidido volverse humano y así
liberarse de la tiranía de las tinieblas. (?) El Barón Frankestein (Terry Jones) le dice que él puede satisfacer sus propósitos y llevar a cabo una operación que no sólo lo humanizará, sino que lo hará inmortal. Cuando Downe se marcha nos enteramos de que Frankenstein es un enemigo secular de los vampiros (él fue quien destruyó a Drácula clavándole una estaca) y que sus intenciones reales son hacer "fracasar" la operación y así liquidar al último heredero del trono. Downe también consulta al asesor del museo, el doctor van Helsing, aconsejado por la hermosa ayudante de éste, Amber (la muchacha rubia que él había visto en sueños). Van Helsing también puede llevar a cabo la operación para humanizarlo, pero no le ofrece la inmortalidad, sino la capacidad de amar. El vampiro, cómo no, accede y le confiesa su condición a Amber, quien está dispuesta a ofrecerle una transfusión de su sangre para que la operación salga bien. Así es, y Downe anuncia su nueva condición humana a los que iban a ser sus súbditos, quienes no encajan la noticia con agrado y se disponen a atacarlo. Pero Brian, el criado, descorre las cortinas de la claraboya, lo que paraliza a los agresores. Al final del filme Van Helsing revela que en realidad él es Merlín, que, conocedor de la conspiración de Frankenstein, ha intervenido para desbaratar sus proyectos. Además condena al barón a un siglo de reclusión en el espacio exterior (!). La imagen final nos muestra a Downe y a Amber cogidos de la mano y paseando por un campo iluminado por los rayos del sol. ¡Qué bonito! Dejando de lado el posible interés de las canciones de Nilsson (no soy un experto en el tema), hemos de reconocer que no es precisamente un gran actor. Tampoco lo es Ringo Starr, pero al menos es divertido verle disfrazado de Merlín con su peluca rizada y canosa, su enorme sombrero cónico y su ridículo vestido azul con estrellitas. Freddie Francis -que nunca fue un gran director- parece que se limitó a firmar (y no sé si a cobrar) la realización de una película que dudo que fuera realmente dirigida por nadie. Eso sí, parece que los responsables de la cinta (todos ellos amigotes) se lo debieron de pasar muy bien haciéndola. |